El fracaso escolar en niños y niñas con altas capacidades pone en cuestión los supuestos más habituales sobre el rendimiento académico y la inteligencia en el ámbito educativo. “No son niños malos, ni vagos, porque muchas de estas conductas que parecen desobediencia esconden altas capacidades”, explica. Según Rodríguez, “el problema real es el desajuste entre lo que necesitan y lo que reciben”.

Deja una respuesta